La actuación de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) contra Polymarket y Kalshi puede convertirse en un caso de referencia para determinar cómo deben encajar en la normativa española las plataformas que ofrecen mercados de predicción sobre acontecimientos futuros.
El regulador inició el pasado 26 de mayo sendos expedientes sancionadores contra ambas plataformas al considerar que estarían desarrollando actividad de juego en España sin disponer de la preceptiva habilitación administrativa. Como medida cautelar, la DGOJ ordenó también el bloqueo de sus respectivas páginas web mientras se tramitan los procedimientos.
El interés del caso trasciende a las dos plataformas afectadas, ya que la resolución definitiva permitirá conocer con mayor precisión el criterio de la Administración ante modelos de negocio que, pese a presentarse bajo una terminología diferente a la tradicional del juego, pueden incorporar elementos propios de una apuesta.
La posición adoptada por la DGOJ pone el foco en la naturaleza de la actividad y no únicamente en la denominación utilizada por la plataforma. En particular, el análisis del regulador parte de la existencia de una apuesta vinculada a un resultado futuro e incierto y de que dicha actividad se estaría desarrollando en territorio español.
Si este criterio queda confirmado en las resoluciones definitivas, las plataformas que pretendan ofrecer en España productos basados en este modelo tendrían que ajustarse al marco regulatorio aplicable a los operadores de juego, incluida la obtención de la correspondiente autorización y el cumplimiento de las obligaciones establecidas por la normativa.
La decisión que adopte finalmente la Administración será, por tanto, relevante para determinar el encaje de los mercados de predicción en el mercado español y podría establecer un criterio con efectos más allá de Polymarket y Kalshi, especialmente para nuevos operadores y modelos tecnológicos que pretendan introducir fórmulas similares.














